Bienes de consumo

Bienes de consumo

Las conductas criminales de falsificación han tomado el tamaño de verdaderas actividades empresariales, capaces de abarcar todos los sectores mercadotécnicos, de la confección, a los accesorios, a la marroquinería, a los productos de lujo, a los perfumes y recientemente aun a los productos alimenticios, cosméticos y farmacéuticos.

Hace veinte años, el fenómeno de la falsificación estaba conectado sobretodo con los productos de lujo, que garantizaban a los productores y vendedores de falsos la realización de grandes provechos, al comercializar pequeñas cantidades de mercancías a precios muy altos; la reproducción de esos bienes requería relevantes capacidades técnicas y artesanales, que permitían transformar materiales de mala calidad en manufacturas similares a los productos de valor, capaces de engañar a incluso compradores expertos. Las características de tales producciones falsificadas están sobretodo en el esmero de su realización, en el escaso número de ejemplares producidos y en los precios de venta, relativamente elevados, de cada bien, lo que garantizaba un margen de beneficio adecuado sin que el comprador tuviese sospechas, convencido de que había comprado mercancía auténtica a un precio de mercado inferior al oficial.
Desde principios de los años Ochenta, sin embargo, las areas de producción y comercio de las “falsas manufacturas” sufrieron grandes cambios: el mercado de la falsificación se dirigió hacia la realización y venta masiva de bienes de consumo, como fármacos e instrumentaciones, perfumes, cosméticos y detergentes, electrodomésticos, piezas de repuesto de automóviles, gadgets y billetes/documentos de viaje, grabados, estampas y litografías.
En los últimos cinco años, la Guardia di Finanza incautó – de media, cada año – casi 428 millones de bienes de consumo falsificados o no seguros (gráfico de abajo).
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Fuente: G. di F.  - Curso de las incautaciones de productos falsificados o no seguros en el sector “bienes de consumo” llevadas a cabo por la GdF en el período 2009/2013
  
Fármacos e instrumentación 
La OMS considera como falsificado el fármaco cuya etiqueta fue preparada, de una manera intencional y fraudolenta, con informaciones engañosas con respecto al contenido o al origen del producto.
En el curso de los últimos diez años, el fenómeno de producción y venta de fármacos falsificados alcanzó proporciones tales que representa un grave problema de salud pública además de un ingente daño económico.
En los Países en desarrollo la falsificación tiene una difusión extremamente elevada, principalmente por causa de los insuficientes recursos humanos y financieros, además de una legislación débil con respecto a la producción, distribución e importación de los medicinales. El fenómeno afecta sobretodo a fármacos para salvar vidas como antibióticos, antimaláricos, antituberculosos y antiretrovirales para la cura del SIDA.
En los Países industrializados la falsificación de fármacos presenta características y entidad muy diferentes con respecto a las de los Países en desarrollo. El fenómeno, de hecho, incluye mayormente fármacos nuevos y caros, los así llamados “life-style products” (anabolizantes, hormonas del crecimiento, algunos tipos de glucocorticoides, productos contra la impotencia y unos psicotrópicos). A menudo, tales productos falsificados están comercializados ilegalmente en los “afro-shops”, en los gimnasios y por el Internet.
Perfumes
Cuando hablamos de falsificación de productos como los perfumes, se trata mayormente de imitación de una marca ya conocida, si se considera la dificultad en la falsificación perfecta de una esencia en su forma y calidad.
Las esencias de los perfumes de las marcas más famosas del mundo son creadas por empresas internacionales cuya deontología prohibe producir la misma composición o su imitación para dos clientes/marcas diferentes y fabricar un perfume representa una difícil y compleja actividad de preparación y selección de materias primas cuya calidad no siempre es fácilmente localizable o reproducible.
En 2015 la GdF incautó perfumes, por un valor equivalente de 1.163.950 Euros.
 
Coseméticos y detergentes
11..636.236 es el número de piezas che la GdF confiscó en 2015. En este sector, destaca la operación “Bolle di sapone” (burbujas de jabón), del Comando Provincial de Lecce, que permitió disarticular una organización criminal que había creado un verdadero distrito productivo para la fabricación de productos falsificados de las industrias más conocidas de detergentes y productos para la higiene de la persona. Especialmente, los recipientes de plástico, los tapones para cerrar y las etiquetas de poner sobre los envases eran preparados en cuatro distintos edificios industriales. En un segundo momento, las piezas eran ensambladas en otro establecimiento de producción y distribuidas, con precios altamente competitivos, a vendedores de confianza para su sucesiva comercialización. A finales de las investigaciones, acerca de 100 mil productos falsificados fueron confiscados y se denunciaron a 40 sujetos considerados separadamente implicados.
Antes de adquirir un producto cosmético es importante leer con atención el listado de los ingredientes presentes en su composición. Los ingredientes tienen que ser listados según un orden decreciente: por primeros, los contenidos en cantidad mayor y luego los demás, hasta los que están presentes en cantidades inferiores al 1%, que pueden ser listados en orden casual. 
 
Electrodomésticos
Los electrodomésticos que no sean testados? pueden ser peligrosos. La ley establece que siempre hay que indicar el nombre del importador, del fabricador y del mandatario: si no están presentes, el producto no es considerado seguro.
A diferencia de los demás sectores mercadotécnicos, en los cuales se encuentra también una producción italiana de falsos, se trata principalmente de imitación de la marca y de una producción que se realiza al extranjero para ser importada y vendida en Italia en un segundo momento.
Hablamos de electrodomésticos faltos de los requisitos de seguridad, vendidos fuera de los circuitos autorizados, o sea “puerta a puerta”, en convenciones, subastas y a través de televentas en emisoras regionales y nacionales.
 
Piezas de repuesto de automóviles
Son entre los productos mayormente falsificados. Lo que destaca es que la seguridad está en peligro. Quien conduzca automóviles con piezas de repuesto no seguros se expone al peligro.
La legislación europea dispone que todas las piezas y componentes esenciales para la seguridad y las prestaciones ambientales de los vehículos sean sujetas a controles antes de ser introducidos en el mercado de la UE.
Entre las piezas de repuesto más falsificadas están las pastillas de los frenos.
Los falsos son realizados con materiales pobres, como virutas de madera, hasta hierba.
 
Gadgets y billetes/documentos de viaje
Billetes del tren “made in China”. No sólo juguetes, ropa de vestir, alimentos: hoy la falsificación china incluye hasta los billetes de Trenitalia.
En el puerto de Livorno, los militares de la Guardia di Finanza, conjuntamente al personal de la Agencia de las Aduanas, incautaron más de 2 millones de billetes del tramo Roma Termini – Fiumicino Aeropuerto. Los billetes, si comercializados en el mercado, permitirían a los respondables de la estafa ganar beneficios ilícitos por unos 28,5 millones de Euros.
La ingente cantidad de billetes falsos había sido hábilmente escondida en un container procedente de China, que acababa de ser desembarcado en el Puerto de Livorno, en el cual había un cargo de cobertura, compuesto por mobiliario para oficinas. La falsedad de los billetes de viajes fue confirmada por un funcionario de la sociedad Trenitalia, cuyo peritaje hizo surgir que los billetes “made in China” eran técnicamente diferentes de los originales. La sucesiva actividad de investigación sobre los datos contenidos en la documentación de transporte aduanero permitió identificar a la empresa china responsable de la ingeniosa estafa, que obraba en la zona comercial de Sesto Fiorentino.
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Grabados, estampas y litografías
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​Por la operación “Cromos” casi 6 millones de los famosos cromos “Calciatori Panini” (futbolistas Panini) de la última liga fueron confiscadas.

Las investigaciones, llevadas a cabo por la Sección de Policia Tributaria de Modena, permitieron reconstruir toda la cadena productiva administrada por un ex empleado “infiel” de la sociedad que consiguió dirigir un verdadero “mercado paralelo”.
En particular, unos miembros de la organización tenían la tarea de hallar las materias primas, los otros escaneaban los cromos y los imprimían (en España), mientras que los demás trabajaban para empaquetarlos y distribuirlos a los vendedores.